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Proyecto Pop-Pins

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Making on Pop-pins

Después soñamos con la nieve

Soñamos con una lluvia que, en lugar de caer, avance paralela a la tierra. Lámina tras lámina de lluvia. Luego, una lluvia hacia arriba que comienza a unos pocos metros del suelo. Uno puede ponerse debajo de la lluvia y observar. Con la desaparición del espacio público, soñamos con una lluvia desplazada a interiores. Una lluvia en miniatura, retringida a una habitación, una pared, una caja. Después, soñamos con la nieve” (Ben Lerner, De Angle of Yaw, 2006 – Incluido en “Elegías Dopler, Kriller71 Ediciones)

 

Relaciones interiores – No puedo dejar de sentir una atracción gravitatoria entre este texto y el capítulo “La Nieve”, de Territorio Pop-pins /Proyecto:

 

https://proyectopoppins.es/2012/07/22/la-nieve

Foto: elperiodico.com XAVIER MISERACHS

(Siempre que nieva es 1962 y nieva dentro de un balde de cinc. Nunca he visto nevar sobre el mar)

 

Para mí, texto ajeno y propio se reúnen en un campo común de significados, y no sólo explico inevitablemente el poema de Lerner a partir del balde de cinc, sino que tras leer el poema de Lerner el sentido de La Nieve para mí se enriqueció respecto al momento de mi escritura.

sonido máquina coser tiempo: II congreso internacional radioteatro y ficción sonora

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REMEDIOS ZAFRA (h)adas:  “También a Adela le gustaban los sonidos que emitía su máquina en un tiempo confusamente definido como el tiempo del hogar. La de Adela era un máquina de coser y el sonido se escuchaba hace tres, cuatro y cinco décadas en una casa de un pueblo del sur de Europa … cuando hacia la tarde el resto de actividades de la casa se había finalizado. Quedaba ya el tiempo de la costura y, en él, el ruido de una suerte de tiempo propio. ¿Alguien duda de que el tiempo propio tiene un sonido especial?

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En Proyecto Pop-pins hay un personaje importante, Albertina, que bien pudiera ser esa mujer que cose a máquina en las largas tardes de la España de posguerra, mientras escucha la radio:

Y otro personaje, Helia Alvárez, que ya pertenece a una geneneración formada en la difusión de la cultura popular tanto en la radio y la televisión, aunque casi por igual a partir de una y otra. Siguen sonando las radionovelas, algunos radioteatros, los cuentos infantiles, los discos dedicados…

LOS SONIDOS DE LA RADIO CREAN PAISAJES EN NUESTRAS VIDAS:

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CUENTOS—- El Garbancito

Discos dedicados — Para Fulanito, el mejor tal del mundo, en el día de ..

Consultorio Elena Francis — Sintonía

y las reinas de las ondas, las

Radionovelas: AMA ROSA

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Un material plagado de líneas de evocación.

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EVOCAR SERÍA  :

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

evocar conjugar ⇒

  1. tr. Traer alguna cosa a la memoria o a la imaginación:
    en su discurso evocó la figura de su predecesor en el cargo.
  2. Recordar una cosa a otra por su semejanza:
    ese gesto evoca el de tu padre.
  3. Llamar a los espíritus y a los muertos para que se muestren:
    evocó al espíritu de su tatarabuelo.
    ♦ Se conj. como sacar.

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LOS SONIDOS RADIOFÓNICOS producen una doble evocación:

La primera: imaginación suscitada por dichos sonidos: ambiente, época, emoción de suspense, esperanza, miedo, etc. Genera un paisaje, un clima… profundamente ligados a nuestra emotividad, a nuestra mente,  con posibilidades casi ilimitadas de ser como cada uno de los oyentes quiera que sea — no hay concreción plástica en la propuesta sonora; el sonido es como la semilla generadora, donde todo está contenido, pero nada está realmente. MAGIA.

La segunda: evocación más exactamente, cuando volvemos a escuchar los sonidos que una vez escuchamos, de quienes fuimos en el momento de la escucha pasada, de todos los sentimientos que entonces experimentamos, de todas las personas que nos acompañaron (interseccionan todas las dimensiones en las que a través de nuestra imaginación vivimos).

Proyecto Pop-pins juega mucho con las evocaciones, con las analogías, con las relaciones entre historias, entre sonidos y texto, entre imágenes y texto. Los sonidos tienen un papel muy especial.blanco500x50

CAPACIDAD MULTIDIMENSIONAL

CAPACIDAD DE GENERAR CUALQUIER POSIBILIDAD DE ESPACIO, TIEMPO, ACCIÓN CON APARENTEMENTE NADA —

En Pop-pins hemos generado en el radioteatro: conversaciones telefónicas, videoconferencias, retransmisiones tv, números de magia, viajes en el tiempo, viajes a través de la pantalla de tv, una guerra… Cualquier cosa es posible sin límites, casi imaginando solamente. MAGIA.

RADIOTEATRO POP-PINS — 2 capitulo

UN MISMO SONIDO ATRAVIESA VIDAS Y MENTES, CORAZONES, MUY DIVERSOS; EL MISMO SONIDO SE MULTIPLICA Y TRANSFORMA EN VIDAS DIFERENTES — NO SE DELIMITA A TRAVÉS DE DECORADOS, LOCALIZACIONES, ROSTROS … ADOPTA LOS DE CADA RECEPTOR

LLAVES EN PROYECTO POP-PINS — CAPACIDAD DE EVOCACIÓN Y SUGERENCIA, ASOCIACIÓN A TEXTOS DE LA NOVELA….

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GREGUERIA ONDULADA – RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA — LA EVOCACIÓN DEL SONIDO MISMO

Un jersey de ocho

“Un jersey de ochos” puede ser un objeto muy cursi o un objeto revolucionario. Según. Seguramente será el titulo (al menos el título provisional, como lo son por el momento todos los títulos de todos los capítulos que voy publicando – ya veremos si se convierten o no en medianamente definitivos) del próximo pequeño capítulo en el que trabajo y que subiré en un par de días / más o menos – nada fijo hay en la web, aunque en la web todo sea tan persistente como mutable.

“Un jersey de ochos” habla de la viruela. También de algunas mujeres que tejían. Y de alguna cosa más, como la rebeldía (qué poquísimo rebeldes somos ahora, con la falta de nos hace)

Arqueología del punto de vista

Proyecto Pop-pins ha sufrido muchas metamorfosis previas a esta su paulatina materialización. Transformaciones a priori de ser comunicado. Metamorfosis en mi cabeza, en las notas de los cuadernos (tengo anotaciones de índole diversa en cuatro cuadernos gordos de anillas, y siguen creciendo). Al Proyecto Pop-pins le ha dado tiempo -seguramente debido a la falta de tiempo, que siempre y con machaconería lamento-  a mutar bastante radicalmente en cuanto a su propósito, formato, instrumental de trabajo requerido, y algunas cosas más, seguramente.

Una de las últimas reformulaciones vino directamente motivada por el descubrimiento de la instalación Forats de Bala, llevada a cabo por el equipo de Arqueología del punto de vista a partir de la reinserción de fotografías realizadas por Agustí Centelles al estallar la Guerra Civil en Barcelona en los propios espacios urbanos actuales donde fueron tomadas en aquel pasado.

En palabras del propio equipo de Arqueología del punto de vista, “el objetivo de estas actividades es descubrir cómo la refotografía puede ayudarnos a concebir la Historia y a obtener una novedosa experiencia del lugar que nos envuelve”.

La fotografía que ahora encabeza esta web de Proyecto Pop-pins (la barricada que se organizó en la Bretxa de Sant Pau, en el Paralelo, donde los anarquistas repelieron el avance de los sublevados dentro del barrio)  es precisamente una de estas refotografías llevadas a cabo por Arqueología del punto de vista, dentro de los itinerarios “Passejant Centelles”

(http://arqueologiadelpuntdevista.com/rutaswalks/passejant-centelles

La intencionalidad de la refotografía me pareció muy próxima a la forma en que yo quería construir la narración de Pop-pins. Y también me pareció que tenía mucho que ver con las experiencias hipnopómpicas.

buen día del libro

Sin los libros Pop-pins no existiría. Yo misma no existiría sin los libros. No me interesa mucho el mercado del libro como tal. Pero sí que me interesa en cuanto que el mercado impone sus deformaciones. Yo prefiero las mías propias, como es claro. Como les sucede a muchos, por otra parte. También de esas deformaciones se nutre Pop-pins. Quería que coincidiera la incorporación de este nuevo capítulo, en torno a las desapariciones con la celebración del día de libro. Es un capítulo paradójico todo el rato. Y quería decir además que la artificial polémica entre  libro en papel y libro digital o cualquier otro formato-soporte que sustente intentos creativos (como este de Pop-pins) es interesada, demagógica y manipuladora.  Caer en ella es hacerles el juego a quienes únicamente interesa prolongar todo el tiempo posible y lo más fácilmente sus posiciones de dominio y control (esto es así, en cultura como en cualquier ámbito humano). Si tuvieran ya despejada la fórmula de cómo hacerse con el control absoluto de la edición y creación digital, estarían ya enterrando y quemando todos los libros en papel. No os quepa duda. Así que mejor pensemos en crear, imaginar y pensar y en emplear todo medio y cauce que nos permita difundir nuestro trabajo. Cada cual aquel que mejor se acomode a su querencia (expresiva, instrumental, lo que sea).

Tened un buen día del Libro. Tened un buen tiempo de creación.

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Ya voy siendo consciente de que la estructura del menú de este wordpress (al que por cierto le he cambiado usuario y contraseña ante las noticias de robo masivo de datos, bueno por si acaso) me empieza a dar problemas para manejar los índices de Proyecto Pop-pins. Pensaba en ello, mientras iba subiendo los enlaces hace un rato. Y he pensado: bueno lo arreglaré en semana santa… Pero semana santa ya ha pasado, carajo… Juro que el tiempo no tiene misericordia.

 

 

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Universo Rocamadour

Aunque seas tan pequeño no cabrías en ninguna parte…

¿Por qué Proyecto Pop-pins habla tanto de Proust y tan poco de Cortázar? Prefiero Rayuela a La Recherche…, aunque Rayuela sea La Gran Recherche.

¿Y los demás?

Diencito de ajo, bebé rocamadour.

El viernes, nuevo capítulo de Pop-pins

Making on: plan Guadiana (=Vida de Hotel)

 

Estoy acostumbrada a escribir en plan Guadiana.

Los escaparates, los mercados, los críticos, los expertos, los analistas, los colegas, incluso los amigos y la familia no suelen valorar lo que dependen del plan Guadiana. Pero la vida es – para casi todos- más Guadiana que Danubio.  Aunque hagamos como que no: que sólo el Danubio es lo que cuenta y lo estupendo.

Bueno. Espero que – como Guadiana que soy- ahora toque crecida en los acuíferos y demás. Volvemos a Pop-pins. Retomando tema: ya me gustaría a mí hablar de sexo en Internet (lo anuncié hace un mes, ya, ¿alguien lo recuerda?). Seguramente no. Bueno. Pero todos estáis ya acostumbrados a interrupciones narrativas en las series de televisión (primera temporada, segunda temporada… y no pasa nada).

Iniciamos pues temporada, como si dijéramos.

En toda obra de un autor (sea como sea la obra y sea quien fuere -bueno o malo, famoso o no, inteligente o lerdo, etc o etc- el autor) pueden rastrearse sus propios invariantes que van guadianamente apareciendo. Creo que hay en el libro Las esquinas de la Luna un poema que está en armonía vibratoria con Pop-pins, y lo copio aquí. Con ello, lo dicho, nueva temporada, dentro de unos días. Repito: ya me gustaría a mí hablar de sexo en Internet.

Mientras tanto (ay, mientras tanto – que diría Lorca):

Vida de Hotel

Si fuera una película, diría que he pasado toda la vida encerrada en esa habitación de hotel y en una sola tarde, como si hubiera sido la misma procesión de veranos e inviernos golpeando sin pausa el terco filo de los acantilados del que cuelgo.

Las campanas de San Antonio sonaban sobre el mar de la isla de Ibiza. Yo contaba las olas bajo las influencias de Sartre, de Merleau-Ponty, de Cristo, de Marx. Sin pestañear. Aún no tenía tiempo acumulado y, antes de conocer a Heráclito, el mar ya me enseñó todo lo que debía saber. Por eso, desestimé después a Hegel, por tramposo: aún no tenía mi cuerpo formas de mujer y ya te habías ido.

He caminado hacia mí misma toda la larga tarde de este verano sin final a la vista. Lo que compré en los mercadillos y en las tiendas de moda ya no lo tengo. Coqueteé con la utopía de buen grado y también amé versos y a hombres que temían los desastres y que hablaban de más, hombres que no callaban ante el mar ni ante mi cuerpo. Comí versos si no había otra cosa. Como versos.

Oigo mis propios pasos acercándose a mí por el camino que conduce desde el acantilado hasta el hotel: Starway to Heaven, starway to, star, ojála que las constelaciones no tuvieran siempre etiquetas de ron y de ginebra, que no fueran mentira ni tan viejas, que fueran una cama y tu nombre y tus manos en esa habitación de la que nunca hasta hoy había salido.

Me he instalado en el faro, por fin. Por lo que haya de suceder. Ahora cuanto pienso puedo comprarlo en Internet, vale un click. Me he acostumbrado a no tener razón. Sin pestañear. Esta tarde no acabará nunca, ni el verano, ni el nivel del mar rebosará tanto como para que no respire el acantilado ni un poco la esperanza donde balancearse.

Y todavía me pregunto cómo he podido pasar toda la tarde sin un beso en los labios.

(nota: comenzado a escribir en San Antonio, Ibiza, el verano del año en que murió el dictador Franco)

Making on: nuevo capítulo

Acabo de incorporar (1 de la madruga del día 15 de abril) el capítulo “París, España”, que debía desde hace un par de semanas, las cuales he empleado en correcciones de lo ya subido, en escribir el nuevo texto, y en asuntos varios: notas en los blogs, Literaturame, revistas, etc. Esta tarde ha sido intensa y divertida: sesión de Transversores (Fran Picón, Mayusta y Fernando Sarría, son los trans-versores), en el café El Pedacito de Cielo. La sesión ha girado en torno a los textos de Fernando Sarría, y un buen puñado de colegas y amigos hemos leído los nuestros, en conversación común. El Pedacito de Cielo se está convirtiendo en un lugar referencial para la vida cultural de Zaragoza.

Estoy ya algo cansada y mañana toca madrugar para ir al Otorrinolaringólogo, antes de ir al trabajo. Así que el resto de elementos correspondientes al juego estructural del capítulo subirán mañana. Prometido.

Descansad bien.

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Lunes, por la mañana: he tenido un rato para subir las llaves de lecturas del capítulo (sonido, escenario, cifras…), y su banda sonora.

Making on: Primeras correcciones incorporadas

Hace un momento he terminado de incorporar en todos los capítulos hasta ahora publicados (he contado 22) las primeras correcciones. Han sido tanto cuestiones ortográficas y gramaticales, como algunas variaciones (no muchas) de los textos en sí.

Hoy estoy en la playa. Hace un día bastante desapacible, aunque luminoso. El Proyecto Pop-pins me produce, sinceramente, una gran, enorme, sensación de aislamiento.

Primeras correcciones incorporadas

Hace un momento he terminado de incorporar en todos los capítulos hasta ahora publicados (he contado 22) las primeras correcciones. Han sido tanto cuestiones ortográficas y gramaticales, como algunas variaciones (no muchas) de los textos en sí.

Hoy estoy en la playa. Hace un día bastante desapacible, aunque luminoso. El Proyecto Pop-pins me produce, sinceramente, una gran, enorme, sensación de aislamiento.

Coordenadas hoy

Yo me las prometía muy felices estos cuatro días de, digamos, vacaciones. Los había previsto como días sólo de relativo descanso. Eso no me importa. Suele ocurrir. A menudo el hecho de poder escribir un rato con tranquilidad ya me resulta un regalo. Digo escribir y habría que extender el placer a la lectura “ociosa” prolongada (relativamente), o a algunas otras actividades que (me gusten o no) igualmente requieren mi atención.

Vacaciones bastante “fiascosas” han resultado, sin embargo,  estas de la semana santa de este año. Cuatro días. Los dos primeros (e incluso también el anterior a las vacaciones) enterrada bajo la migraña. Nulísima actividad. El tercer día, en el que yo también “resucité” un poco -siempre tengo esa sensación de retorno, después de pasar por la migraña-, se llenó de pequeñas actuaciones domésticas, familiares, amicales (necesarias y algunas muy gratas, por cierto). Llegamos a hoy. La mañana ha sido soleada y cálida. No pensar pues en sentarse a escribir, porque mis plantas han elevado su grito mudo en demanda de las atenciones precisas que la estación reclama y que ya no pueden ser postergadas. Era un buen momento. Las actuaciones de inicio de temporada son impostergables, ciertamente, porque los ciclos naturales son exigentes e inapelables. Sólo he llegado a atender a una parte de mi elenco “planteril”. Pero algo es algo. Confío en más días soleados para continuar, a ratos (llevo la vida en ratos, qué le voy a hacer).

Bien, llegamos a la tarde del domingo.Mañana retomaré mi normal condición de asalariada, pero a mí las tardes de domingo no me pesan, me gusta dedicarlas a trabajos gratos para mi. Hoy he debido decidir volver a postergar un poco la subida de nuevos capítulos de Pop-pins, por dos razones: la primera y fundamental, porque ya urge corregir lo publicado (y enseguida explico algo más); la segunda, porque estaréis la mayoría regresando. Regresad tranquilos, regresad si no queda más remedio. Regresar, realmente no se regresa nunca, aunque lo parece.

Lo de las correcciones.

A mi, particularmente, me resulta bastante complicado controlarlo todo cuanto conlleva este Pop-pins: la historia, la no historia, la organización de la narración, lo pendiente por hacer, la documentación, etc., y además la correcta ortografía (que en alguna ocasión la olla se me va, yo lo sé, porque tengo como querencias absurdas y abtrusas, no sé…, en fin), la  gramática, el sentido de lo que se cuenta -es preciso que se entienda, claro, dentro de lo que se pueda-, bueno, todas estas cosas.  Por eso, como no me siento capaz del control total, le pedí a una amiga, que ya ha sido aquí nombrada, que fuera siguiendo mis pasos y corrigiendo el texto en cuanto conlleva el trabajo de un corrector al uso (ella es una excelente correctora, os lo garantizo). Total que a ella ya no le parece bien que yo siga colgando cosas nuevas sin corregir primero lo que ya está a la vista (piensa en “mi reputación”, creo).

El mecanismo es el siguiente: voy colgando los textos, tal y como salen de mi teclado. Es un riesgo, lo sé. Pero dentro del “trabajo a la vista” se incluye ese riesgo, o yo quiero incluirlo. Forma parte del proceso. Sé que por tanto encontraréis algunas meteduras de pata de diversa índole. Iremos subsanándolas (algunas no podré, es decir, seré incapaz, que defectos haylos). Todos sabemos (perogrullada voy a contar) que la presencia final de la escritura llega tras un proceso y varios procedimientos. Aquí quedan a la vista algunos de ellos en su puro transcurso, como sucede en la arquitectura, o incluso en la pintura, o en las obras en general que deben trabajarse de cara al público. Es cierto que no estamos acostumbrados a hacerlo en la escritura. Cuando, sin embargo, los procesos orales, por ejemplo, lo conllevaban. Proyecto Pop-pins no es un libro. Al menos, no sólo.  Y la metodología de trabajo es otra.

En fin, yo quería acabar hoy la primera corrección de dos nuevos capítulos y subirlos. Pero a ella la vi intranquila porque estén colgadas las “patazas”. Así que me he puesto a corregir. Ya he revisado los cuatro primeros capítulos, según el orden alfabético. Y voy a seguir, mientras aguante mi cabeza, durante las horas que le quedan al día de hoy (con más luz por cierto la tarde, gracias al cambio horario).

Por cierto, mi terraza, cuando termine con las labores de primavera y replante, va a quedar bien chula.

Y por cierto más, como aún no tengo del todo en su lucidez mi cerebro postmigrañoso, recurro a la música barroca para centrarme y trabajar. Recomendación metodológica (Bach, Vivaldi, Marcello -ambos-, Corelli, Tellemann …): lo aprendí opositando.

París, España

Seguramente el título del próximo capítulo que entrará en Pop-pins va a ser “París, España”. Quienes hayáis ido leyendo algunos o todos los textos hasta ahora, ya os habréis dado cuenta de que van apareciendo muchas referencias de todo tipo; son automáticas. Pero quería contar otra cosa. Más personal.

Las primeras notas para este capítulo que digo están en el cuaderno de notas de Pop-pins (ya va el tercero, entre unas cuestiones y otras), y están bastantes hojas hacia atrás del punto en donde ahora escribo. Son hojas del último verano. Recuerdo muy bien la noche que escribí esas notas. Me ha costado un poco releerlas, retomarlas. Las referencias en este caso son entrañables y dolorosas. Seguramente no aparecerán en el texto en concreto del capítulo, sin embargo. Posiblemente aguarden para otro momento.

Escribí esas notas una de las noches del pasado verano. En casa de mis padres. Ellos intentaban descansar en la habitación de al lado. Hacía mucho calor. No sé bien si era el mes de julio o el de agosto. Hubo un par de semanas en uno de esos meses de un calor desbordado y continuado. Mi padre estaba ya muy enfermo. Las noches eran largas, un tanto angustiosas. A ratos ponía en marcha el ventilador a los pies de la cama de mis padres, porque la atmósfera se cargaba mucho por el calor, por todo. Luego, mi padre enseguida empezaba a tener un poco de frío y yo apagaba el ventilador. Así hasta que el cansancio, la enfermedad y la noche imponían el sueño. Yo no podía dormir, y leía, escribía en penumbra, sólo con la luz de la pantalla de este ordenador. Lo hacía en la salita de estar contigua al dormitorio. En una mesa camilla. A veces también con el televisor encendido, muy bajito, o sin voz. La ventana abierta daba al patio interior. Mi edificio es bastante uniforme en cuanto a procedencia nacional o étnica de sus habitadores. Por eso, aquella noche (y otras más, similares, del verano pasado) una de las cosas que distraían la angustia (hay momentos en la vida en que la angustia es) era escuchar, en mitad de la noche, idiomas diversos, acentos muy diferentes, resonando en el patio interior. El chino era el idioma que sonaba con más fuerza.

Las notas que he releído y recuperado para ese texto que tal vez se llame “París, España”, y que posiblemente sea el próximo en aparecer en Pop-pins, son las últimas notas que escribí de este proyecto mientras mi padre aún vivía. Luego tuve que parar porque la muerte se nos iba echando encima. Os diré: creo que en mi vida he hecho dos o tres cosas de esas que dices: ¡bien!. Una de ellas ha sido caminar al lado de mi padre hasta donde me fue permitido (¡qué muro tan sutil levanta la muerte, ella que es tan indiscutible!). Y lo digo con orgullo, sin atisbo de sentimentalismo, con conciencia de misión vital bien cumplida. Y esta idea, la de la herencia histórica a pequeña escala, sí que conforma la naturaleza de Pop-pins, claro.

Bosón de Higgs

Es difícil mantener el ritmo de escritura ajeno a la actualidad. Por eso el último capítulo, Punto de fuga, se revuelve contra el bombardeo de aberraciones a las que vivimos sometidos: impuestos descarados, deshaucios, enriquecimientos atronadores, etc, etc. Pero no voy a insistir ahora más sobre ello. Bien sabéis.

Al escribirlo no han entrado en él algunas referencias que había preparado. Acabarán saliendo por otro lado. Por ejemplo, la alusión a la matanza en Tlatelolco en 1968. Tampoco he utilizado una vuelta de pensamiento que tenía acerca del bosón de Higgs y el campo de Higgs, que es un tema que me parece muy rico literariamente y además absolutamente preciso para conocer el universo en el que estamos (y cuando digo universo, digo mundo, digo ahora, etc, etc). Me resulta fascinante esto de que el bosón de Higgs es el que dota de masa a la materia, y que el campo de Higgs es un continuo vibratorio. Además el bosón de Higgs tiene una duración tan brevísima…, que es invisible.

Todo acabará aflorando.

making on: casualidades

Mientras estaba en la tarea de actualizar Pop-pins, los medios de comunicación plantan delante de mi la noticia de dos fallecimientos. El del cantante Tony Ronald (Help, y mucho más), y el del actor, Pepe Sancho. Y todo ello a Helia, que como yo misma ha vivido casi toda su vida a través de las referencias que personajes como ellos han ido simbolizando, le parece casi una metáfora bastante cruel, porque estos personajes  en su popularidad tan transversal y continuada en el tiempo  contienen infinitas pequeñas vidas, que por un momento detienen su respiración. Podríamos hacer una biografía personal a través de listas de nombres de personajes públicos. Sus actos y actuaciones son como espejos multiplicadores.

Pop-pins además está, la verdad, llena de casualidades. No las he registrado todas en este diario, o making on. Unas son relevantes en media intensidad, como el hecho de que precisamente hoy, que muere Pepe Sancho, cuyo papel en la serie Curro Jiménez le dio la definitiva popularidad y la oportunidad decisiva a partir de la cual construir su ascendente carrera profesional, hoy, digo, se añade a Pop-pins el capítulo en el que se nombra a aquella serie televisiva (Agujero de gusano).

Igualmente, esta semana, hace unos días, Seguir leyendo “making on: casualidades”

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