Buscar

Proyecto Pop-Pins

Categoría

Making on Pop-pins

No espectacular

Mientras voy corrigiendo el próximo capítulo a incorporar y voy haciendo otras cosas, como preparar guiones para Electroletras, voy pensando en este Proyecto Po-pins, que sé que decepcionará al público que sólo busque espectáculo. Adolezco de conocimientos computacionales suficientes como para dar lugar a un producto high tech. Tampoco para Pop-pins me interesa una superproducción. Me quedo con algo así, en plan almodoraviano de primera época. Cuatro trastos y a rodar. Me interesa ver cómo puede comportarse el lenguaje puramente escrito-literario sometido a las nuevas coordenadas del polimorfismo, los sistemas abiertos, la lectura que ya no es lectura strictu sensu…

Y vale hoy. Me duele la cabeza.

Anuncios

Preparando capítulos para la próxima entrega

Esta tarde he corregido un poco uno de los dos capítulos que subiré el próximo domingo (o si no me da tiempo, que espero que sí, el lunes). Se llama La Barraca. Un título que puede evocar múltiples eventos. He buscado elementos para que funcionen como llaves de lecturas. La Barraca hace referencia a unos años dolorosos, pero esperanzados. Los años 80 del siglo pasado. Al principio. Plena Transición española, y olé.

 

No como estos de ahora. Enormemente dolorosos, y con casi ninguna esperanza evidente. Hay que reinventarlo casi todo. Como tardemos mucho en hacerlo, quizás no dé tiempo. No es alarmismo. Es percepción de algunos síntomas.

Como siempre la ciencia ficción podría resultar clarividente. Acabará resultando inevitable la mezcla de tecnología y estructuras medievales que muestran muchas obras referidas al futurible de la humanidad.

Volviendo. La Barraca es uno de los próximos capítulos. La confabulación de los Rover, el otro. Orden alfabético para los capítulos ya escritos.

Voy corrigiéndolos. Lo cual no quiere decir que no vayan a seguir siendo corregidos.

Necesito correctora

La siguiente acción absolutamente necesaria para el Proyecto Pop-pins, sobre todo para la novela Pop-pins, es que llame a Marisa Lamarca para que vigile muy de cerca la ortografía y la gramática. Porque de vez en cuando se cuelan monstruos tontos que pueden arruinarte un trabajo.

Menos mal que hay amigos atentos, que con extremada delicadeza te dicen, eh… que has puesto, y a lo mejor…. Yo lo agradezco, de verdad, porque tengo un poco de dislexia semántica… Gracias, Sergio. Borao.

Me gusta la gente “colaborativa”.

Lo digo absolutamente, en serio. Porque sé que habrá quien dirá: ironiza, la mentecata. Pues no.

Reclutada quedará Marisa en breve, ya. Con ella vigilando las letras dormiré mucho más tranquila.

prospecto (cómo leer Pop-pins)

Aclaración antes de la explicación:

En estos momentos Proyecto Pop-pins está a punto de alcanzar el final de su desarrollo textual. Quiero decir que en estos momentos estamos en pleno proceso de edición y consecuente publicación del libro Territorio Pop-pins (Editorial Limbo Errante), que constituirá mi propuesta, como autora, de ordenación de los capítulos de Pop-pins . La de autora no deja de ser una opción más. Siempre he creído necesaria esta etapa final, porque de alguna manera servirá para contar al lector algunos de los elementos y mimbres que sólo yo he podido conocer mientras se llevaba a cabo la escritura ( la cual, como  sabéis, se ha dilatado en el tiempo).

En atención a la editorial, la web no incorporará (al menos por ahora) más capítulos. Es decir el libro contiene algunos capítulos más, entre ellos algunos de los que atan y desatan la trama. Me parece justo, puesto que la editorial arriesga con Territorio Pop-pins más que ninguno, más que la autora y más que los lectores.

Es una decisión personal, que no creo rebaje en absoluto la oferta lúdica, literaria y extra literaria, que ya contiene la web, Proyecto Pop-pins.

El libro verá la luz a lo largo del primer cuatrimestre de este año. Se avisará.

1. Composición:

Se trata de jugar con textos.

Las historias contadas con palabras, sin más, también han de tener su lugar (o no lugar)  en este espacio de espacios que es la nUBE. No todo puede ni podrá ser imagen y movimiento evidentes.El lenguaje es dinámico en sí mismo. El lenguaje es pensamiento.  El lenguaje escrito/hablado transporta en sí mismo las imágenes, es movimiento. No hay comunicación más ilimitada que las asociaciones que propone nuestra propia mente.  Juguemos con ello un poco. Porque incluso para el receptor ( y exceptuado el supERmundo del videojuego) pocos territorios hay como la narración escrita  para interactuar activamente, sobre todo si colocamos la narración en las coordenadas cortazianas de Rayuela: cada lectura es una nueva historia, cada ordenación nueva de una nueva lectura profundiza en la historia y la cambia, la transforma, las mismas palabras vibran y alteran no sólo su apariencia, en ocasiones también su naturaleza. Los demás elementos (sonido, imágenes, navegación fuera del texto)  aparecerán al servicio del texto, o en todo caso constituyen una propuesta especular de las relaciones y connotaciones que toda lectura implica. Ninguna lectura es blanca ni se formaliza ex nihilo.

——————————-

2. Modo de empleo:

El orden de los factores siempre altera el producto.

En la línea superior de la cabecera de esta pantalla veis las fórmulas propuestas para ello: cada una de estas opciones conduce a los diferentes capítulos de Pop-pins a través de distintas llaves.

Seguir leyendo “prospecto (cómo leer Pop-pins)”

TheatreLand Proust, primer capítulo de Poppins

He subido el capítulo inicial: TheatreLand Proust.
Explico en la Introducción de Proyecto Pop-pins que este es el único que debería tener una ubicación fija: su condición de capítulo inicial viene determinada por la necesidad de ofrecer algunas coordenadas (poco coordinadas) a las lecturas subsiguientes. En unos días confío en subir un puñado de capítulos, con sus llaves, su banda sonora, etc. Para iniciar el juego. Luego, iremos capitulo a capítulo, por entregas, como todo en la vida, como toda la vida.

Hay muchas formas de vivir, hay muchas formas de publicar, de editar, de leer, de escuchar. Casi todas valen.

Proyecto Pop-pins

Llevo varios días trabajando en la estructura web que me va a servir para darle volumen poli-material a Pop-pins. Creo que ya estoy en el buen camino. Incluso he subido ya el capítulo inicial de la historia. Y he dejado casi terminada, creo, la introducción donde se explica cómo voy a contar la historia, y cómo pueden participar los lectores que me quieran acompañar.

Es verdad que que no  terminaba de satisfacerme una novela en dos dimensiones, ancho y largo del papel, porque en mi cabeza la historia no funciona así. Funciona en planos distintos de tiempo, de pensamiento incluso; de experiencias literarias y de vida diferentes también. Sé que asumo un montón de riesgos. Incluido el de tener que rectificar en el camino muchas cosas. Pero ya lo he ido haciendo en este tiempo en que Pop-pins no termina de centrarse, como dije hace unos días, tanto por las propias circunstancias de los alrededores personales, como seguramente por esta insatisfacción operativa que yo estaba experimentado.

La introducción ya colgada explica lo que vamos a hacer. Seguramente estoy pidiéndoos ayuda para continuar, estoy buscando la responsabilidad del trabajo casi sin red, el compromiso del escaparate, para poder continuar.

Bien, vamos a probar . A ver qué pasa.

Tengo que adecuar unos cuantos capítulos de los que ya están escritos para que cumplan las necesidades que la estructura web pide. En cuanto estén, comenzará el baile de verdad. Avisaré. Pero podéis ir echando un vistazo, si os apetece.

 

https://proyectopoppins.wordpress.com

Escenarios

introducción

Pop-pins siempre tuvo voluntad de mutar y de interconectarse. Empezamos siendo simplemente una novela en marcha, es verdad, con un prefacio transmedia en formato radioteatro. Algunas piezas de la novela han ido apareciendo aquí y allá en el blog que sirve como making-on. Pero los personajes, la historia y yo misma no nos sentimos del todo bien en este planteamiento. Necesitamos algo un poco más arcilloso, más moldeable, siguiendo la profética tradición rayuelística, de tan fértil antelación. Queremos algo más que una narración plana en dos dimensiones. Queremos todas las dimensiones que las posibles lecturas vayan constituyendo, porque si la realidad viene definida por el sujeto que adquiere y elabora su conocimiento, más aún la ficción, que no es sino una vertiente más de la llamada realidad. “Nuestra interacción con el mundo es fundamental para que surja el propio mundo, y no se puede hablar de él independientemente de eso” (Vlatko Vedral, por ejemplo en esta página: http://www.tendencias21.net/Nuestro-universo-es-solo-informacion-cuantica-segun-Vlatko-Vedral_a11593.html; palabra de informador cuántico, que ya anticiparon en illisimo tempore los poetas, y les llamaban alucinados y culosdemalasiento, oigan, como poco). Bien. Sigamos.

————————————

Volvemos sobre ¿Qué es Pop-pins?

Al principio de lío Pop-pins, yo contaba cosas como estas – acerca de lo que podíamos pensar y explicar sobre este nombre Pop-pins, así. Es una página del making-on que enlazo: http://pop-pins.es/about/ (about, o sea ¿qué es Pop-pins? – bueno quizás ya no es todo lo que ahí se dice, pero no importa, forma parte de)

Luego, he ido diciendo algunas cosas más humanas. En la tele:

http://pop-pins.es/pop-pins-en-aragon-tv/

En la radio:

http://pop-pins.es/pop-pins-en-aragon-radio/

En el I Congreso Internacional de Radioteatro, organizado por TEA FM:

http://www.ivoox.com/podcast-i-congreso-internacional-radioteatro-zaragoza_sq_f136687_1.html

—————————————

Y ahora, debido a esta necesidad de modelaje y de encarnación, vamos a intentar convertir Pop-pins en una novela en marcha, con su making-on, y al mismo tiempo en una novela metamórfica y a la vista.

PROYECTO POP-PINS       Making-ON

en

POP-PINS.ES

Recuerdo < realidad+ficción

 

¿Cómo CONSTRUIMOS los recuerdos?:

http://www.rtve.es/television/20121204/como-construimos-recuerdos/581682.shtml,

 

Hay algo de todo esto en Pop-pins.

Decimos: somos de dónde venimos. Pero no recordamos realmente de dónde venimos, porque lo que creemos recordar es una construcción de nuestro cerebro. Como nuestra identidad.

 

Como la historia es una construcción ficticia que ayuda a situar nuestra comprensión de nuestro presente.

Nada determina, pues.

Solo determina lo que frente a frente es más poderoso que tú. Solo el presente es siempre más poderoso que tú.

Lo demás no existe. ,  Porque

¿no nos vamos construyendo conforme vamos construyendo nuestros recuerdos? ASí pues,

¿quién construye nuestros recuerdos y nos construye?

 

El silencio no existe tampoco.

Quizás si todos supiéramos estas cosas, no nos costaría tanto hacer lo que tendríamos que hacer en estos momentos.

 

 

 

En marcha > todo cambia

Escribo relativamente poco.

Escribo muchas cosas. Debería posiblemente concentrarme más. Pero es difícil.

Digamos que todo cuanto llevo entre manos, el proyecto tronco es Pop-pins. Desde aquí afloran otras cosas, que van encontrando su espacio. Escribo con lentitud un par de poemarios. Y escribo en Un blog para Daniel, que para mí es importante y hoy por hoy me parece que sigue siendo necesario y conveniente.

Y ahora voy co-componiendo guiones para Electroletras.

Al final, entre tantas cosas, quizás no sé.

Desde luego Pop-pins se resiente. Básicamente se va quedando atrás.

Pero creo que no es únicamente por falta de tiempo o dedicación. Es además por una cierta inadecuación de objetivos y medios (terminología repollo del management)

Creo que en Pop-pins vamos a dar un auto-golpe de rumbo. Pero lo estoy pensando. Santo Cortázar, no me abandones…

Ahora juego un poco con lo que hay. Desvelo frases del texto en Twitter. Desvelar (descubrir, no dormir), debelar (derrotar)

Poca cosa. Escribo poco.

El silencio de Pop-pins

Durante estos dos últimos meses al silencio de Pop-pins lo han alimentado la enfermedad y la muerte. Porque este tiempo ha estado dedicado a acompañar a mi padre hasta la frontera, justo hasta la frontera. Justo hasta la frontera. Y regresar.

No se sale indemne. Como de casi nada. Tampoco exageraré.

Durante estos dos últimos meses Pop-pins ha crecido en el silencio en el que necesariamente hay que quedarse un tiempo cuando se percibe la muerte a tu lado.

En consecuencia, también cierto autocanibalismo se ha producido. Es verdad. Si Autocanibalismo es vivir. Sí.

Hay obviedades como esta. Obviedades como la muerte que re-sitúan. Lo centros están sometidos a desplazamientos de onda constantemente; también a alteraciones bipolares y de inversión magnética. Los centros se diluyen en la longitud del tiempo y se deforman. Los sentidos están siempre hacia afuera y los centros desparecen. Hasta que llega la muerte. Hasta que antes de la muerte llega saber que la muerte va a llegar. Da igual en qué momento de la historia llegue. En qué época de la historia llegue.

Sin embargo, Pop-pins realmente es una auténtica rebelión contra todo eso.

Para ello, Pop-pins se alimenta tanto de la vida como de la literatura, a partes iguales. Y por ello Pop-pins calla tanto como habla.

Aunque para hablar, mejor literatura.  No centros.

He tardado este tiempo en volver a hablar. Y no lo he hecho empezando por aquí. Sino con un texto en clave poética. Que no está aquí.

 

 

 

 

 

 

 

Otra esquina

 

Chaflán entre Felip II y Costa i Cuxar, Barna

 

Esta esquina – Felip II- (por seguir recuperando escenarios y tramoyas de Pop-pins) es otra de los lugares importantes en la historia que se cuenta. Detrás de la ventana que se observa en esta captura de imagen desde Google Street se encuentra el escenario de uno de los capítulos de Pop-pins. Es un escenario real, y el episodio que se narra en el capítulo El sonido de la carcoma es de los pocos que en Pop-pins responden igualmente a un hecho acaecido como experiencia percibida por mi misma dentro de lo que entendemos como realidad (y eso que Pop-pins cada vez tiene que ver más con alguien que siempre he autoreconocido). Un pedazo de El sonido de la carcoma:

 

 

Aquella noche la recuerdo muy bien. Una de las que mejor recuerdo de entre todas las que tengo vivamente presentes de mi vida. Dormías como una muerta en la cama de al lado y me costó mucho empeño despertarte con mis gritos y sollozos. El sonido de la carcoma instalada en la cómoda de mi habitación me había arrancado de mi frágil sueño y me tenía paralizada entre el miedo y la angustia; sólo podía llorar y gritar. No tenía ni idea de lo que era aquel ruido atroz, incansable, inmenso en la noche. Junto a la ventana de mi habitación infantil, en la fachada del edificio, colgaba una farola, que alumbraba siempre el interior del cuarto. Eso no me tranquilizaba. Todo lo contrario. Mi imaginación ha sido siempre altamente irracional. Y la carcoma invisible parecía acelerarse y amplificarse a la vez que mis propios latidos. Mi aullido infantil llamándote, -llamando a una desconocida, al fin y al cabo- apenas consiguió de ti una respuesta adormilada, que aún me acongojó más. ¿Qué es eso que se oye?, grité ahogada por la histeria. No oigo nada, me dijiste. ¡Eso, cra, cra, cra…!, insistí. ¡Ah!, será el escarabajo del reloj de la muerte, bostezaste, y te diste la vuelta y desapareciste. Deberías cuidarme algo mejor, Albertina. I want to hold your hand, sollozé. Los hipnopómpicos somos capaces de expresarnos en casi cualquier idioma en un momento dado, aunque no poseamos conocimientos conscientes de tales idiomas. Pero ya no me oías. The beatle death clock, me repetí entonces. De los otros Beatles  nadie hablaba en mi país en 1964, aunque estuvieran a punto de ser los seres más conocidos del planeta. En España sólo se barruntaba a todas horas la carcoma. La que infectaba los estupendos muebles nuevos sesenteros de mi habitación con sus viejas larvas eternamente raquíticas, mediocres y siempre resurrectas, vorazmente castradoras. Hoy es veinticinco de julio de 2010 y estoy a kilómetros de distancia de donde querría estar. Aunque es aquí donde debo estar. Cosas de la hipnopompia. Me empeño en estar bien: Sargent Pepper¨s a través de los auriculares del ordenador me asegura, mientras escribo, una buena dosis de felicidad flotando sobre el interminable ruido de las calles de Londres, sobre los laberínticos túneles subterráneos atestados de extraños escarabajos velocísimos, que nunca cesa. Albertina, deja ya de mirarme (tono de súplica)

 

Esquinas (las autobiografías no existen)

 

 

 

 

Esta esquina, chaflán, muestra un lugar de intersección entre la calle Provenza y Roger de Llúria, en Barcelona. Google Street, claro. Google Street es uno de los elementos esenciales en la construcción de Pop-pins, porque me permite “ubicarme de verdad” en algunos de los escenarios de la historia (los hemos ido mostrando aquí en ocasiones: Picadilly Circus, la fundamental St. James Tavern, en Londres, la estación de Francia en Barcelona, etc). Google Street es tan esencial en Pop-pins, que se ha convertido en un elemento más de la narración.

Esta esquina de la imagen googlestreetiana es uno de los lugares en los que se materializó la infancia de Helia, protagonista polimórfica de Pop-pins. Algunos negocios perviven en su vocación a lo largo del tiempo, o perecen y reaparecen: en esta esquina el padre de Helia dice que estaba su colmado en los años sesenta.

Añadiré: comienzo a pensar que las casualidades en Pop-pins son ya muchas casualidades. Mientras voy lentamente completando la parte dedicada a este escenario del Eixample (aunque no solo dedicado a ello), comienzo la lectura de la autobiografía de Carlos Barral, y me encuentro leyendo sobre las mismas calles, los mismo lugares (la familia Barral tenía su residencia en la confluencia de Mallorca con Claris; tengo que confesar: los escenarios de Pop-pins pueden ser imaginarios – o no, según las ocasiones-, pero mi ligazón con la calle Mallorca pertenece inconfundiblemente a la mitología sentimental de la infancia, y desde luego motiva en parte este capítulo de Pop-pins, que espero terminar esta noche, finalmente: Saldo migratorio) — claro, Pop-pins no es autobiográfica, para nada; pero usa elementos autobiográficos como sopa matricial, y a remover – De todas formas, las autobiografías no existen.

Y por lo demás//

no considero ya preciso insistir en mis dificultades para conseguir tiempo para escribir: compro tiempo; la vida impone urgencias; en estos últimos años está imponiendo muchas. Paciencia.

Florin Ion Firimita

Cuando empecé con el proyecto Pop-pins, una de las primeras cosas que hice fue intentar encontrar una imagen que representara en síntesis lo que yo entonces pensaba que iba a ser escribir Pop-pins y hacer cosas en torno a Pop-pins. Digo entonces, porque algunas cosas han ido cambiando -ha pasado el tiempo, es verdad, y el proyecto se dilata: no sé si porque la vida me empuja, como decía José Agustín  Goytisolo, o porque yo soy un desastre (o ambas cosas). Pop-pins se alarga, pero de momento no caduca. Y tampoco lo hace la imagen que le acompaña. Esta:


Se trata de un trabajo de Florin Ion Firimita (http://www.florinfirimita.com/)

A Florin le encontré a través de una fotografía (http://www.florinfirimita.com/large-multi-view/Color%20Photography/271127-1-15875/Color%20Photography.html#.UBZa3GHcSEY), que usé como perfil de mi blog personal. Le cité al respecto, y él me escribió agradeciendo el uso de la imagen y ofreciéndose a enviármela en papel, puesto que tanto me había gustado (me gusta mucho, es verdad, y Florin me envió la fotografía, que en ese momento además fue para mi un regalo balsámico)

Fue fácil encontrar en su trabajo una imagen para Pop-pins. Y Florin volvió a ser absolutamente generoso, y me dijo que sí cuando le solicité permiso para utilizarla. Solo una petición: cita siempre su título (The transformation of Ana M.), porque hace referencia a mi madre, me dijo.

Transformación, madre… dos palabras que han terminado por irse convirtiendo en auténticos leit motiv en Pop-pins// Lo han hecho de forma natural al compás del trabajo; pero ya estaban en el origen, claro. Por eso supe desde el origen que esta era la imagen de Pop-pins, antes de saber su título.

Aprovecho que hoy, según Facebook, es su cumpleaños para agradecerle en público su creatividad incansable y multidisciplinar, su generosidad.  Este post hace tiempo que debería haber sido escrito.

 

 

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: