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Proyecto Pop-Pins

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Cuatro Cuartetos

El ser humano no puede soportar tanta realidad (t.s. eliot)

 

En cualquier tiempo y en cualquier lugar esto es así. Nuestro umbral de realidad es limitado. La realidad es una bomba auto-programada para ir asesinándonos. La capacidad de destrucción de la realidad no se puede medir, no tenemos instrumentos para ello. La salvación está pues en lo imposible. Religión. Utopías salvajes. Cosas así. Ya lo intuye Eliot, Cuatro Cuartetos, T.S – grande Eliot: él es quien lo dijo (Burnt Norton, 1936), porque lo creía saber, pues para eso era católico, mucho. Yo ya se lo decía Patrick, cuando me leía a Eliot- en inglés, en un libro tomado de la biblioteca que tenía en su casa Mary Taylor Poppins, en Portmeirion, cuando la fuimos a visitar, aquel mes de julio de 1983 –todas las cosas importantes me han sucedido en el mes julio ….

 

Este es el comienzo de otro capítulo de Pop-pins. Algunos capítulos, como este, son muy breves. Este no estaba previsto, no estaba en el Indice Pop-pins (ese del que tengo que hablar). Ha surgido por sí solo a través de este recorrido: Juegos oLimpicos/Londres/Julio/Londres/St. James Tavern: aclaro que Pop-pins se está escribiendo en esta taberna de Picadilly, y que el tiempo de escritura es un día de 2010, pero al mismo tiempo hoy, y al mismo tiempo, 1983, etc… Un poco de tdo ello se intuye, como siempre digo,  en las píldoras de radio-teatro (preámbulo a Pop-pins, seguid la flecha para escucharlas ——->

Quiero decir tben. que este capítulo dialoga con T.s. Eliot, grande, pero demasiado católico para mi. Grande.

El género humano no puede soportar tanta realidad

17:05 h

Siempre es la hora del té en alguna parte de nosotros mismos. En cualquier tiempo y en cualquier lugar nuestro umbral de realidad es limitado. La realidad es una bomba auto-programada para que vaya matándonos según demanda, sin ritmo fijo. La capacidad de destrucción de la realidad no se puede medir, no tenemos instrumentos para ello. La salvación está pues en lo imposible. Religión. Utopías salvajes. Cosas así. Ya lo intuye Eliot, Cuatro Cuartetos, T.S. Eliot (Frankestein Pound): él es quien lo enunció de esta forma (Burnt Norton, 1936), porque lo creía saber, pues para eso era cristiano con profunda necesidad de esperanza. Yo ya se lo decía a Patrick, cuando me leía a Eliot, en inglés, en un libro tomado de la biblioteca que tenía en su casa Mary Taylor Poppins, en Portmeirion, durante la visita que le hicimos aquel mes de julio de 1983 – muchas cosas importantes me han sucedido en el mes de julio; ahora mismo vuelve a ser julio, 2012, y en Londres están a punto de abrirse nuevamente  los Juegos Olímpicos, y yo continúo mi escritura en un acto que genera un tiempo que transcurre en un solo instante, como una única intuición brutal de toda mi vida; la escritura me permite permanecer quieta en un tiempo equis, que son todos los tiempos, mientras la vida se destruye, como Patrick se destruye, sin querer. Patrick, le decía, cuando me leía a Eliot: la filosofía no es poesía, pero duele, la religión no es poesía, pero ayuda. Patrick, le insistía yo: no me gusta la religión, no me sirve la filosofía. El ser humano no puede soportar casi nada.

Si no fuera por la hipnopompia, hace tiempo que yo no hubiera podido soportarlo. “El tiempo presente y el tiempo pasado acaso estén en el tiempo futuro y tal vez al futuro lo contenga el pasado”: esto es evidente, querido Mr. Eliot, T.S, le hubiera dicho, de haber tenido la oportunidad de hacerlo, Mary Taylor Poppins. Eso me dijo en su biblioteca de Portmeirion, cuando nos encontró a Patrick y a mi leyendo a Eliot (si hubiera llegado un poco antes, no nos habría encontrado leyendo, me acuerdo y me divierte, porque sexo y Eliot no dan la sensación de combinar bien, aunque el aire psicodélico de Portmeirion todo lo facilita), y ahora yo se lo hago recordar a ella, en St. James Tavern, cuando la veo charlar con Albertina, ambas deambulando siempre entre la devoción y la repulsión mutuas, flotando ambas sobre mi cabeza, cada una con su taza de té, flotando en el tiempo de la posibilidad, tan real como otro cualquiera, querido Mr. Eliot, pienso yo, y lo reescribo en mi pantalla, porque

Lo que pudo haber sido y lo que ha sido tienden a un solo fin, presente siempre.

Memoria o hipnopompia o presentimiento, de los que la lógica aristotélica es tan apenas la punta del iceberg, Patrick, y todo esto porque seguramente no puedo soportar toda la realidad de tu ausencia absoluta. Mi humildad es infinita ante tu ausencia.

Four Quartets

}}}}}}}}}}} nada que decir más, desde luego, sólo concluir que

El genero humano no puede soportar tanta realidad – es un capítulo

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